martes, febrero 16, 2016

Si no crees…

A últimas fechas y con motivo de la visita Don Potato mis redes sociales han retomado esa vieja polémica de respetar o no la religión ajena.
Sin duda NINGUNA creencia merece respeto, pero todas las personas lo merecen.

Yo no quiero que respetes lo que pienso, yo quiero que lo cuestiones, que lo ataques, que te burles, que me enfrentes a ver las cosas desde otro ángulo.
Yo quiero conocer los argumentos en contra, entenderlos y analizarlos, no porque eso me vaya necesariamente a hacer cambiar de opinión, sino para reforzar que lo que yo creo es lo correcto para mí, porque aún aceptando sus sombras sus luces son suficientes para mí.
Yo no quiero creer en algo porque sea universalmente aceptado, o porque no reciba ataques, yo quiero que mis convicciones sean a pesar de eso.
Quiero regir mi vida amándola plenamente, es decir, aceptando mis convicciones con sus partes buenas y sus partes malas, buscando siempre disminuir las segundas y potencializar las primeras ¿pero cómo voy a saber qué está mal si no acepto críticas al respecto?
Yo no quiero que se respeten mis ideas, yo quiero que se respeten las personas, su derecho a creer pendejadas, mi derecho a decir que son pendejas, su derecho a no estar de acuerdo y su derecho a pensar que la pendeja soy yo.
Que miren, sentirse ofendidos por lo que alguien más pública en sus redes sociales no ayuda mucho a que alguien como yo los piense menos idiotas.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente opinión..¡¡¡

Anónimo dijo...

Tienes toda la razon, nada de lo que digas o hagas me hace pensar que eres menos idiota, conste tu lo dijiste.....

Anónimo dijo...

Tal vez estés jugando pero a lo que se refería ella era que no por estar ofendido te hará parecer menos idiota o que lo que digas sea menos absurdo, en cambio si se dice o hace algo que demuestre que uno esta en lo correcto entonces solo es natural que nuestra opinión de esa persona cambie. Lo contrario seria ser tan terco como un religioso.

Anónimo dijo...

O tan terco como un ateo.

Dan Heksolson dijo...

Justo así, lo has descrito muy bien, y pienso que es la mejor manera de convencerse de algo, cuando las ideas son puestas al extremo con cuestionamientos agudos; muchos reaccionan con agresividad, otros evitándolo, son muy contados los que confrontan de manera inteligente, ¡enhorabuena por expresarlo así de simple!