sábado, abril 08, 2017

¿Censura o consecuencia?

Uno de los escándalos de la semana fueron las estúpidas declaraciones de Marcelino Perelló, otrora uno de los líderes del movimiento estudiantil del 68. Joyas como "...si no hay verga no hay violación, o sea con palos de escoba, dedos y vibradores no hay violación...", que aunque se refería, según él, al aspecto legal podemos ver en el código penal federal que es violación.


Otra de las pendejadas que dijo fue "...incluso la violación no hay para qué desgarrarse las vestiduras, si les gusta, no te hagas pendeja..." ¡¿QUÉ?! y de ahí se suelta revolviendo el que algunas mujeres fantaseen con ser forzadas con el hecho de que se haga un escándalo por temas de acoso sexual, abuso sexual y violaciones. Según la ¿lógica? de este tipo, si te gusta el sexo y eres promiscua y te acuestas con muchos, te gusta que te amarren, te nalgueen, jueguen a que te forzan entonces pues no estaría mal que otro wey llegue y te viole o te manosee sin tu consentimiento, porque a ti te gusta eso, vamos el típico si se acuesta con muchos TIENE QUE acostarse conmigo, de terror.

Pero hay más, para este grandísimo imbécil, que como ya vimos no tiene idea de cómo funciona el tema del consentimiento, la mujer TIENE QUE dejar claro que NO quiere, cuando en realidad es que si una mujer NO TE DEJA CLARO QUE SÍ QUIERE entonces simplemente detienes tus avances. Luego por estupideces de este tamaño es que salen libres violadores porque "ella no se defendió lo suficiente".

Todas estas (¡Y MÁS!) pendejadas las puede usted escuchar aquí

Toda esta sarta de estupideces fueron soltadas al aire por RadioUNAM hace cosa de una semana, a raíz del escándalo que se hizo con la viralización de los audios, RadioUNAM decidió cancelar el programa de Perelló por normalizar la violencia y oponerse a los valores promovidos por la universidad.

A partir de ese momento Perilló pasó, para muchos, de agresor a víctima y pobrecito, y su libertad de expresión, la censura y la manga del muerto, como que no les queda muy claro que sí, todos tenemos derecho a ser imbéciles y expresarlo, pero que los demás no tienen por qué aguantarlo. En otras palabras ninguna institución o empresa tienen obligación de difundir tus ideas ni de pagarte por eso.

Por otro lado salió el tema de que la universidad debe estar abierta a todas las ideas y que no debe negarse a discutir ninguna por idiota o nociva que sea pues eso va contrario al sentido de una universidad. En eso estamos de acuerdo PEEEEEEERO, hay que entender que la universidad tiene distintos espacios:
Espacios de debate y estudio, en los cuales claro que nos podemos sentar y argumentar por qué lo que dijo este señor es además de idiota, peligroso y en los que él podría intentar defender su punto.
Espacios o canales de difusión y divulgación científica y cultural en los cuales no tienen cabida contenidos contrarios a los valores de la universidad. 

El programa cancelado NO era un programa de análisis y debate.

Entendamos que la libertad de expresión no significa que podemos ser cretinos sin consecuencias.

Si empezamos a joder, insultar y amenazar a alguien por twitter y ese alguien nos bloquea NO nos está censurando ni atentando contra nuestra libertad de expresión.
Si decimos estupideces en un programa de radio o televisión y la compañía que nos contrata decide hacerle caso a quienes consumen esos contenidos y sacarnos del aire NO nos está censurando ni atentando contra nuestra libertad de expresión.
Si actuamos contrarios a los lineamientos y código de ética de la empresa o institución para la cual trabajamos y deciden despedirnos por ello NO nos está censurando ni atentando contra nuestra libertad de expresión.

Perelló además ni siquiera, después del escándalo, reconoce que la cagó, según él sólo son opiniones políticamente incorrectas, y referirse a Daphne como "metible" una broma de mal gusto. Mire, viejo, no mame.

Me hace mucho ruido que personas que aceptan como consecuencia que las víctimas mortales del accidente en Reforma tomaron una mala decisión (subirse con un borracho que iba a manejar) y pagaron con la vida su imprudencia ahora crean que el perder tu empleo por hacer una pendejada no es una consecuencia de la mala decisión de hacer babosadas en el trabajo, ¿será que creen que ellos no serían tan imprudentes para subirse con un borracho que va a manejar pero sí lo suficientemente imprudentes para cagarla en la chamba y pues qué horror que me corran por pendejo?

viernes, marzo 31, 2017

¿Feminismo? No, feminismoS

Uno de los temas más polémicos y populares actualmente es el feminismo, y conforme va avanzando el tiempo las posiciones se radicalizan. Por un lado quienes tachan de "feminazis" a cualquier mujer que se identifique con el feminismo y por otro quienes tachan de "machitroll" o "machitrolla" a cualquiera que no comparta al 100 sus dogmas.

Hace un tiempo leí que no se puede hablar de UN feminismo, que hay tantos feminismos como feministas y que el feminismo, TU feminismo, no es una meta, es el camino para lograr la equidad. Tu camino necesariamente va a estar marcado por tus experiencias previas, tu educación, tu posición socioeconómica, tu formación académica, el país en el que naciste, la ciudad en la que vives, la gente con la que te relacionas, etc. y eso no te hace más o mejor feminista que otra cuyas experiencias sean distintas.

Cuando veo a feministas protestar airadamente por temas que A MÍ me parecen sin importancia intento entender que quizá, para ellas, desde sus experiencias y privilegios esos pueden parecerles temas relevantes, y está bien que alcen la voz, que actúen en su círculo de influencia y que hagan un genuino esfuerzo por hacer de este mundo un lugar más justo para todos. La parte en la que ya me parecen molestas es cuando se montan en la terquedad de que ESO es relevante y que si no lo apoyas entonces eres cómplice del malvado patriarcado, opresora de mujeres y traidora a la causa, si miren, NO MAMEN.

Ejemplos hay muchos, pero temas como la aceptación o no de las mujeres trans dentro de la lucha feminista, la prostitución, la gestación subrogada, qué es acoso, la heterosexualidad/homosexualidad forzada, el lenguaje incluyente, la depilación, la forma del cuerpo, la desnudez y el uso del hiyab siempre van a generar polémica y una avalancha de descalificaciones si no compartes sus ideas por no ser "suficientemente feminista para hablar de feminismo", lo cual, queridas mías, es una soberana pendejada.

No, no me gusta que "el hombre" le diga a "la mujer" qué puede o no hacer/decir/pensar, pero tampoco me gusta que otra mujer quiera tomar ese papel. Hay que empezar a aceptar que no hay una forma correcta de ser mujer, ni de ser feminista. Que las ideas no son dogmas, que deben ser cuestionadas y que se vale cambiar de opinión. Mi feminismo hoy es muy distinto a mi feminismo de hace unos meses y estoy segura que en el futuro también habrán ajustes en mi ideología, pues sigo creciendo, sigo aprendiendo y sigo acumulando experiencias que necesariamente te hacen cambiar. Que una feminista puede equivocarse en un tema, pero eso no le quita lo feminista y que la argumentación inteligente y no los insultos y descalificaciones es la forma de sacarla del error.

A MÍ, por el camino que he recorrido, por las cosas que he enfrentado y por las historias que he conocido me parece que el lenguaje incluyente, las miradas puercas y los gritos de guarradas son cosas irrelevantes, prefiero enfocar mi atención en otras batallas y ESTÁ BIEN. Puedo entender y respetar que alguien más luche esas batallas, no conozco sus historias ni sus motivaciones para dedicarle energía a esos temas y me parece válido que cada quién lleve su feminismo como le venga en gana. Pero no por entenderlo y respetarlo dejaré de cuestionarlo y de señalar que la radicalización de sus posturan alejan a muchísimas mujeres que, como yo, no comparten muchas de esas ideas y que al expresarlo reciben ataques de otras feministas, mucho más agresivos y violentos que el "adiós, mamacita" de los tan odiados machirulos.

Mucho dicen (y me parece dicen bien) que la mujer es el peor enemigo de la mujer. Sí, la mujer machista que sigue educando machitos y sumisas, pero también la feminista radical que en lugar de brindar apoyo y orientación ataca y descalifica a todas aquellas que según su feministómetro no sean suficientemente puras para ser consideradas aliadas valiosas...

Los feminismos no son asunto de blanco o negro, en medio tenemos muchísimos matices, entenderlo y aceptarlo nos fortalece a todas, mientras más feministas existan más batallas simultáneas podrán ser libradas y el avance será un poco más rápido. Invitemos a todas aquellas que se definen como "no feministas", a crear su propio feminismo, con ese con el que se sientan cómodas, orientemos, eduquemos y veamos cómo van evolucionando. Vamos a borrar la idea que algunas tienen de que para ser feminista tienes que tener el sobaco peludo y odiar a los hombres, enseñemos que hay mujeres super femeninas, arregladitas, muy amorosas con sus hijos y su esposo que SON feministas, mujeres profesionistas, independientes, super sexies que SON feministas, exhibicionistas descaradas que SON feministas, fodongas super desaliñadas que SON feministas, y en general que cómo luces y el tipo de vida que elijes no te pone o te quita feminismo, ¡carajo! que se trata de que como mujeres tengamos la libertad, el derecho y las garantías de poder hacer con nuestras vidas ESO que nos hace felices.

lunes, agosto 29, 2016

¿Pero qué necesidad?

…no hay como la libertad de ser, de estar, de ir, de amar, de hacer, de hablar, de andar así sin penas…
La muerte de JuanGa me tomó por sorpresa, además de todos los recuerdos que me alborotó su música hay un pensamiento que no ha dejado de darme vueltas desde que me enteré de la triste noticia: "Y yo que nunca fui a verlo en vivo".
He visto a muchísimos artistas en vivo, para nadie es secreto que disfruto mucho ir a conciertos y que igual me lanzo a un festival de metal que a ver a Flans en el Auditorio. He ido a conciertos de bandas que no han sido ni la mitad de significativas en mi OST como lo fue JuanGa pero a él nunca lo fui a ver ¿por qué? la respuesta me parece tremendamente reveladora: "Lo di por seguro". Me lo dijo Don Faken y fue como cubetazo de agua fría.
JuanGa se presentaba a cada rato, entonces siempre que tenía show y yo tenía que elegir entre él y algo más siempre ganó ese "algo más", total "se presenta a cada rato", "ni está tan viejo", "a la próxima sí voy" y así fui dejando pasar el tiempo hasta que ya no hay una próxima y de nada sirven los lamentos, perdí mi oportunidad no una, ni dos sino varias veces cosa que no pasa con otros artistas porque "quién sabe si tenga nuevamente la oportunidad de ir, hay que hacer el esfuerzo"

Evidentemente no pongo esto como si fuera la peor tragedia de mi vida, sino como un recordatorio de que no puedo ir por la vida dando por sentado nada, que aquello que crees seguro o estás convencido que tendrás más oportunidades quizá no sea así. Lo comparo con ver el vestido perfecto, no comprarlo y no volver a encontrarlo jamás.

Su partida es un recordatorio de vivir el momento, de disfrutar las cosas simples y sencillas, las de todos los días, las que de tanto estar a veces dejas de ver, pero cuando faltan te descubres extrañándolas, dejar de esperar el momento perfecto o un momento especial para visitar ese restaurante que te encanta, estrenar el vestido espectacular que compraste, usar la vajilla nueva y la cristalería fina. Estamos vivos, suficiente motivo, suficientemente especial.

miércoles, abril 27, 2016

Se me acabaron las manzanas, usemos música

Quienes me conocen de sobra saben que jamás te navegado con la bandera feminista, mucho menos me atrevería a identificarme como una activista del feminismo pero como mujer libre, independiente y a veces rebelde es imposible no identificarse muchas veces con conceptos del feminismo.
Mi problema con el "feminismo" era que, al igual que muchos, lo identificaba con su ala más radical, las llamadas feminazis, hembristas, etc. y ante eso es complicadísimo como "mujer racional" sentirse parte de. Así las cosas me puse a investigar más y hoy vengo a tratar de explicar levemente el feminismo (o los feminismos como algunos lo identifican de forma más acertada) y lo que ocurrió el pasado fin de semana.
Y como se me acabaron las manzanas quisiera explicarles todo este desmadre usando la música, veamos si logro ser clara.

Imaginemos al feminismo como la música, dentro de la música hay muchísimos géneros musicales, algunos incluso que a muchos nos cuestan considerar "música". Por lo general tenemos nuestro género favorito, del que más sabemos y con el que nos sentimos identificados. Si nuestro gusto e interés por la música es, digamos, superficial quizá tendamos a negarle el título de Música a algún género -coff coff reaggeton coofff- pero quienes han estudiado más de música saben que aunque no les guste algún género en particular eso no le quita el carácter de música.
Ya que me compraron la comparación vayamos un paso más allá, estamos en un grupo de los que amamos la música, entonces a un grupo se le ocurre que el rock de los 70 no está suficientemente valorado, así que organiza un fin de semana para darle proyección al rock de los 70 y se invita a todos a participar. Se va a organizar una fiesta temática del rock de los 70 y se le pide a los invitados ir vestidos como rockeros setenteros, se le sugiere a los que cubran el evento que lo musicalicen con rock de los 70 y que procuren que en sus fotos salga en primer plano la gente que vaya vestida como rockera setentera. También se avisa que en la primer rola sólo gente vestida como rockera setentera podrá estar en la pista, el resto podrá estar en el lugar pero no subirse a la pista DURANTE la primer rola. Como preparación para el evento la noche anterior todos están invitados a incluir música en el playlists que sonará en la fiesta, pero se les pide que la música que incluyan sea rock de los 70.
Con todo lo anterior hay personas que creen que el rock de los 80 está mucho más menospreciado y debería ser igual de difundido, así que comienzan a mandar canciones ochenteras al playlist y se ofenden muchísimo si les dicen que es un playlist de rock de los 70, incluso van a la fiesta y exigen que los dejen subirse a la pista en la primer rola aunque no vayan vestidos como rockeros setenteros porque de otro modo es discriminación e incongruencia porque el grupo es para toooooda la gente que ama la música y en la convocatoria estaba indicado que todos eran bienvenidos, además que la música que les gusta a ellos es igual de buena o importante que la del evento y que qué poca si no les dejan poner sus ellas, que eso atenta contra su libertad de expresión.
Dentro de la fiesta hay un grupito de personas mala copa que ya medio alcoholizadas se hartan de la cantaleta de los ochenteros y los quieren sacar a madrazos. Los organizadores del lugar paran la trifulca y que siga la fiesta. Al día siguiente los ochenteros publican que todo estuvo de la rechingada, que fueron discriminados, que hubo madrazos, que los organizadores son incongruentes porque todavía que iban a hacer bulto en su evento no los dejaron poner la música que ellos querían, etc.

Bueno, pues algo así de ridículo sucedió este fin con la marcha contra las violencias machistas en contra de las mujeres sólo cambien rock de los 70 por violencias machistas contra la mujer, música ochentera por otros tipos de violencia, música por feminismo, canciones de la playlist por historias de #MiPrimerAcoso, la vanguardia de la marcha por la primer rola en la pista, el look de rockero setentero por sólo mujeres y listo, tiene usted la caricatura del berrinche de algunos.

Menospreciar el trabajo y la organización de muchísimas mujeres sólo porque no trabajaron y se organizaron como algunos hombres hubieran querido es también uno de los motivos por la que esta marcha era necesaria y urgente. El feminismo no niega los muchos y muy variados problemas que tenemos como sociedad, simplemente se enfoca en una parte, si a usted le parece que hay temas más importantes podría enfocarse en trabajar en ellos en lugar de querer que todos los demás nos ocupemos primero de lo que a usted le preocupa.

viernes, marzo 11, 2016

El silencio de las inocentes…

Hace unos días a un imbécil se le hizo fácil levantarle la falda y bajarle los calzones a una chica en medio de la calle y a plena luz del día.
El hecho dividió a la gente en tres grupos: los que nos indignamos, los que la atacaron a ella y los que dicen que el video es actuado.

Esa misma noche, en Twitter, algunas contamos nuestras experiencias cuando fuimos víctimas de diversos ataques sexuales en la calle o transporte público.
Si bien la mayoría de los ataques ocurrieron cuando éramos jovencitas fuera de eso no hay mucho en común. Hombres bien vestidos o pandrosos, jóvenes o viejos por igual nalguearon o manosearon mujeres altas, bajitas, gordas, flacas, bonitas, feas, en pants o en minifalda, de día o de noche, igual en barrios lindos como en estaciones de metro pinches. 

El hombre que manosea a una mujer lo hace simplemente "porque puede", es un error pensar que la motivación para esos ataques sea el deseo sexual, es más las ganas de demostrar que puede hacerlo porque se le antoja y porque no hay consecuencias para su actuar. Luego irá por ahí y contará su "hazaña" a una manada de cretinos iguales a él que le aplaudirán como si fuera una gracia.

Las mujeres que hemos sido víctimas de estos ataques hemos reaccionado de formas muy distintas, a veces enojadas logramos conectar un puñetazo en el hocico del abusador o una certera patada en la espinilla, otras veces hemos sido presas de un ataque de llanto y ansiedad, algunas otras simplemente nos hemos quedado pasmadas sin entender qué, cómo o en qué momento pasó, cayéndonos el veinte  algún tiempo después.

Por eso, juzgar que el video que se presenta como prueba es falso porque "el pervertido no se comporta como pervertido y la víctima no hace un alboroto como debería hacerlo una víctima" es algo muy bajo y muy ruin.

Cuando eres víctima te cuesta muchísimo hablar del tema, tanto que, al menos en mi caso, apenas me estoy atreviendo a hablar de incidentes que ocurrieron hace muchos años.


¿Por qué no hablé antes? Porque cuando lo intenté SIEMPRE hubo alguien listo a soltarme un "pero es obvio, con esos escotes que usas cómo quieres que te respeten" o "también, quién te manda venir de falda a la universidad, ya sabes cómo es la gente" o "estás segura que no le diste entrada al tipo,  te encanta hacerte notar" o "¿estás segura que no te estás imaginando cosas?" y otra gran cantidad de comentarios similares. Te acostumbras a oírlos y te acostumbras a callar.

También están aquellos que no te creen, aquellos que creen que una inventa esas historias para llamar la atención, hacerse popular o ganar seguidores y entonces una decide que no vale la pena decirlo, es muy probable que el responsable no reciba ningún castigo pero a una le quedará la etiqueta de la puta que va provocando o la urgida de atención que se inventa historias de acoso por convivir.

Y una se calla. Pero no debería de callarse. No deberíamos tener miedo de salir a la calle pero deberíamos tener menos miedo de denunciar.

Porque está culero tenerle miedo a que un desconocido te agarre el culo, pero está más culero tenerle miedo a que tu círculo social en lugar de apoyarte te responsabilice o te ataque.

Mujer, rompe el silencio, un día seremos tantas que ni con la fuerza ni con el miedo podrán seguir callándonos.

martes, marzo 08, 2016

Un 8 de marzo más...

Hace unos días, aparecieron muertas en Ecuador un par de turistas argentinas. El caso, como muchos se han dado cuenta, ha sido uno de los que más me han afectado, quizá por sentirlo terriblemente cercano. Así que mi reflexión de hoy va por ustedes Marina y María José, levantando la voz para sumarme a tantas otras voces alrededor del mundo, esperando que pronto seamos tantas que no puedan callarnos.

No es secreto para nadie el "pleito casado" que traigo en contra de lo que algunas llaman "lenguaje inclusivo" o "lenguaje feminista" y es que me parece francamente ridículo escribir estupideces como: cuerpA, mentA y corazonA. O "todes" (que al menos sabría cómo pronunciar), "tod@s" o "todxs". O para todo y en todo momento hablar de niños y niñas, todos y todas, gatos y gatas, diputados y diputadas, viejos y viejas, etc.

No considero que un piropo, así sea el más guarro del mundo, sea un ataque hacia mí como mujer. Yo lo tomo como simple y llana libertad de expresión. Y es que sí, la gente tiene derecho a decir lo que le venga en gana, así sea desagradable, idiota o falso. El que una persona random en la calle grite todo lo que se le antojaría hacerme puede ser incómodo la mayoría de las veces, porque no los conocemos ni nos sentimos atraídas por ellos, porque esas mismas cosas (y otras peores) pueden ponernos supracachondas si son dichas en el momento adecuado por un alguien que nos alborota los malos pensamientos y los más sucios deseos. So, no se trata de lo que digan o dejen de decir. Cualquiera tiene derecho a decir, a pedir o a fantasear, pero tiene la obligación de aceptar un no como respuesta.

Hasta aquí, las palabras pueden incomodarnos (a algunas, porque también hay que decirlo hay mujeres, muchas, que disfrutan saberse deseadas y a las que lejos de incomodarles los gritos o silbidos esas manifestaciones las halagan) pero no representan un riesgo real para nosotras. La mayoría de los hombres que acostumbran hacer eso son como los perros que ladran y corretean autos, si un día lo alcanzan no sabían qué hacer.

Pero ¿cuáles palabras sí representan un riesgo para nosotras? La respuesta es chocante y odiosa. Las palabras que más nos dañan son las que sueltan otras mujeres, sus juicios, sus críticas y su intolerancia. Esto es especialmente cierto si esa otra mujer es madre y está criando hijos que van replicar esas nocivas ideas. Recuerden que los "machos" no crían hijos, son las mujeres machistas las que crían a los futuros hombres y mujeres machistas.

Mucho hemos escrito acerca de exigirle a los hombres que nos reconozcan nuestros derechos, pero siento que hemos equivocado el enfoque, loro viejo no aprende a hablar. Si en el futuro queremos un mundo más justo y equitativo tenemos que empezar por convencer a las mujeres de que dejen de educar mujeres "que se den a respetar" o "que se cuiden" para comenzar a educar personas, sin distingo de género, que respeten a otras simplemente por ser personas.


Este ha sido el post que más trabajo me ha costado escribir en la historia, pero creo, que al final pude expresar eso que me tiene tan molesta.

miércoles, marzo 02, 2016

Arne, el troll del periscope

Allá en los lejanos años de los foros, especialmente esos con temas políticos, la figura del troll era una poderosa y muy apreciada herramienta para abrir la discusión, les explico:

Muchísimas veces, para ser aceptada, la gente va matizando su opinión para no romper, por decirlo de algún modo, con la opinión de la mayoría de los participantes en el grupo. De ese modo, un foro de política termina convirtiéndose en un foro de cierta corriente en el que todos los participantes sólo se dedican a darse la razón y besarse sus traseros dejando de lado el análisis crítico de sus ideas. Y esto pasa tanto en la izquierda como en la derecha.
¿Para qué servían los trolles? Al llegar y presentar una idea completamente extrema hacia un lado o hacia el otro, abría, por decirlo así, el espectro de ideas que se podían discutir. A muchos les daba valor para expresar un punto que, si bien se alejaba de la media, no era ni por asomo tan radical como el que el trollcito acababa de poner sobre la mesa. Y así, mágicamente, se pasaba de ser un extremista a estar en el punto medio y muchas ideas, antes intocables, eran cuestionadas.
Ya luego se perdió ese tipo de trolleo en el que se llegaba a lanzar ideas radicales, pero ideas al fin, y la gente empezó a llamar trolles a quienes simplemente llegaban a insultar sin aportarle nada a la discusión y el llamado "trolleo fino", la puya inteligente y el comentario fuerte pero acertado comenzaron a desaparecer. Pasamos de la confrontación de las ideas a la confrontación de las personas y comenzamos a valer madre.

Ayer alguien me comentaba de Arne, el polémico City Manager de la delegación Miguel Hidalgo, se había convertido en un troll. Esto después del incidente con Genaro Lozano. Yo le respondí que Arne siempre había sido un troll, pero de esos trolles de los que hablaba al principio, de esos que irrumpen con una idea que nos incomoda y nos obliga a abrir el debate, de esos que nos señalan que hay un universo de formas más allá de lo buenaondita y políticamente correcto.
Como sociedad deberíamos dejar un poco de lado el chisme de lavadero, dejar de hablar de las personas y comenzar a debatir sobre los temas, desde mi perspectiva mucho más interesantes, que han salido a raíz de todo esto:

  • La transparencia en el diario actuar de nuestros funcionarios.
  • La ventaja o desventaja de la inmediatez del conocimiento de dicho actuar.
  • El influyentismo y la inacción de las autoridades.
  • El papel de las nuevas tecnologías en el quehacer público.
  • La forma de que nuestras leyes no se queden tan atrasadas ante el desarrollo tecnológico.
  • La existencia o no de la privacidad en el espacio público.
  • La responsabilidad de los ciudadanos de cumplir con sus obligaciones.
  • El desconocimiento de las facultades de cada nivel de gobierno y la correspondiente exigencia inútil ante las instancias equivocadas.
  • El derecho de los ciudadanos de exigirle a la autoridad que cumpla con su trabajo.
  • La obligación o no de un funcionario de aguantar, sin contestar, todo tipo de ataques e insultos.
  • La urgencia de transparentar las pautas publicitarias del gobierno.
Y así le podemos seguir, pero en lugar de eso tenemos una inútil discusión acerca de si fulano se está promoviendo o si no quiero que me exhiban cuando me estaciono como imbécil... y todo sin mayor argumento que el que me caiga bien o mal uno u otro actor.