martes, julio 26, 2005

Los dueños de la calle

Ni en carro ni a pie puedo librarme cada día de lidiar con estos tipos, son personas como tú o como yo, pero por alguna extraña razón sienten que la calle les pertenece.

Estoy hablando de la plaga de la urbe moderna: vendedores ambulantes y franeleros.

Cada día a la hora de la comida me enfrento con un panorama atroz, el atravesar la glorieta de Insurgentes en busca de un lugar digno para comer es un suplicio, sobre todo la salida a la calle “peatonal” de Génova. Puestos a cada lado y una fila extra en medio apenas dejan espacio para pasar, si a esto le sumamos la cantidad de personas dispuestas a aprovechar la “oportunidad” de hacerse de la película o fragancia del momento (pirata por supuesto) pues el resultado es que no se puede andar...ni para adelante ni para atrás. ¿Es tan difícil tomar la derecha para circular y no pararse a media calle estorbando el paso? Además nunca falta el grupito de amig@s pachorrudos que les encanta ir platicando utilizando toda la banqueta...y todavía se ofenden si los adelantas :S

Por otro lado están los franeleros, precisamente hoy hice mi primer coraje del día con estos sujetos. Llego muy mona en la mañana a mi oficina y para variar traía carro (algo realmente poco común) muy emocionada veo un lugarcito casi enfrente del edificio (pensé que era una suerte considerando que en la empresa no me dejan meter el carro) me dije a mi misma: “mi misma ya la hiciste!!” y cual va siendo mi sorpresa con que el mentado viene-viene me sale con que el lugar esta apartado señorita #S. Me tragué el coraje y metí el carro en el estacionamiento de aquí adelante. ¿Quién se cree ese señor para cobrar por estacionarse en la calle y apartar lugares?

Bueno esos son unos de los que me he dado por llamar “dueños de la calle” y a continuación algunas de las preguntas que se cruzan por mi mente cuando me topo con ellos ¿Dónde está mi derecho al libre tránsito? ¿Por qué este gobierno sigue tolerando y solapando a estos parásitos sociales? ¿Dónde venden las escrituras de los pedazos de banqueta? Parece ser un buen negocio, y no necesitas más que estar dispuesto a ir de acarreado cuando se necesite...en fin

2 comentarios:

Kix dijo...

Es sencillo, esos franeleros, al igual que los ambulantes son votos seguros para el Peje. Comparto tu indignación, ya que se supone que la calle es de todos y nadie tiene porqué adueñarse y todavía cobrar cuota. Tu post me recuerda a la historia de una señora que llamó el otro día a Monitor y contó que un franelero ya no la dejaba estacionar su auto ahi en su misma calle, e incluso llegó a amenazarla. El hombre hasta hacía pipí ahí mismo en la calle, son nefastos.

Anónimo dijo...

Me confieso culpable de darle 20 varos diariamente al cuatito que al menos "me asegura" que tendré donde dejar el coche al llegar a mi oficina en las Lomas de Chapultepec (léase: imposible encontrar lugar cuando no se tiene un horario fijo de llegada).
Yo no se ustedes, pero al menos este hombre me parece una buena persona, me saca de broncas y aunque le tenga que dar dinero jamás se ha puesto roñoso, incluso hasta de repente me lava el coche y no me cobra!, si no tiene lugar el me consigue en un valet parking de una clìnica donde no me cobran extra. Me parece un cuatito honesto y que por su edad y preparaciòn no puede aspirar a nada más... ah que creen? me acabo de enterar que no sabe manejar... no se si deba alegrarme o preocuparme cuando le dejo mis llaves!
Yo a los que odio son a los escuincles que les parece gracioso que aunque les digas que no te baten el parabrisas de m...agua y les vale m...gorro y todavìa se acercan a decir que les des aunque sea un peso... o las marías... en fin hay mil cosas desagradables de la ciudad... yo gracias a Dios ya no sufro las salidas en metro, prefiero pagarle 20 pesitos a "Manuel" (quien se presentó con credencial de elector en mano la primera vez que le dejé mi coche).